Backstreet Boys impregna con su DNA a la Ciudad de México

Por Karina Alonso @tayka13

La cita era a las 8:30 de la noche, pero Nick, Brian, Kevin, Howie y AJ subieron al escenario una hora después, sí, hubo quién se quejó por la espera, quien se desesperó y se entretuvo bebiendo cerveza o comiendo costillitas, alitas, sopa Maruchan y sabe Dios qué más te llevaban los vendedores hasta la comodidad de tu asiento (bastante molesto, por cierto), pero en el momento en que se apagaron las luces y el Palacio de los Deportes se cimbró con los miles de gritos de los asistentes, cada minuto de retraso valió la pena.

Tras la proyección de un video que nos llevó del pasado al presente, ya que nos mostraron un recorrido por la discografía del grupo, los Backstreet Boys aparecieron en medio de una cortina de humo, desatando una euforia indescriptible. Ahí estaban ellos, los cinco, con el mismo porte y galanura que en sus veintes, pero con la madurez que dan los cuarentas.

Por lo regular, cuando se trata de bandas que alcanzaron la fama hace 15 o 20 años, una va a ver lo que queda de ellas, si no están gordos, están calvos; se quedaron sin voz o apenas pueden hacer las coreografías. El caso de los BSB es totalmente lo contrario, todos los integrantes están enteros, guapísimos y en forma, bailando como en sus mejores tiempos y, me atrevería a decir, cantando mejor que nunca. ¡Ese es compromiso, amor y respeto por su público!

Durante dos horas, la boy band estadounidense nos llenó de nostalgia y melancolía al interpretar sus éxitos más sonados, como The Call, Incomplete, Shape of my heart, Quit playing games, As long as you love me, Everybody, The One y Larger than life, además de algunas canciones de su nuevo disco titulado DNA, de las que sobresalieron Don’t go breaking my heart y No place.

Las rolas más coreadas fueron I never break your heart, porque comenzaron cantando la versión en español (Nunca te haré llorar) y todos dejamos salir nuestros gorgoritos sin pena, sin “washawashear”. I want it that way, por supuesto, se convirtió en el himno de la noche; ellos todos vestidos de blanco… ¡Ufff!

Otros aspectos que me gustaría destacar son los visuales y las luces, ¡los amé! “Vistieron” bonito al concierto, sumaron al espectáculo, aunque con el talento de los Backstreet Boys bastaba y, eso, se agradece.

Apuesto que nadie salió del recinto decepcionado, a donde voltearas veías sonrisas, emoción, felicidad; todo mundo comentando su parte o canción favorita, algunos otros cantando o chuleando a su integrante favorito. Fue una presentación redonda para los BSB, la primera de siete en nuestro país, antes de continuar su recorrido por Sudamérica. Una noche que muchos de nosotros llevaremos en la mente y en la sonrisa por un buen rato.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s